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Moralzarzal civic centre

En ocasiones, la arquitectura tiene el reto, más allá de la experimentación formal, de transformar un espacio público marginal en una bienvenida construida.
AWARDS:

FIRST PRIZE architecture competition, Spain, 2017

CREDITS:

PHASE: current
SITE: Moralzarzal, Spain
CLIENT: Moralzarzal City Council
GROSS FLOOR AREA: 2.700 m2
BUDGET: 2.332.887,30 euros

ARCHITECTS: Ana Ábalos, Pablo Llopis
COLLABORATORS: Eduardo Puertes, José Luis Guillén

 

Mens sana in corpore sano

 

El nuevo centro cívico de Moralzarzal se ubica en un punto incómodo del complejo deportivo municipal, consecuencia de la sucesiva disposición aleatoria de espacios deportivos dentro de la extensa parcela municipal. La transformación de este espacio, estrangulado entre el aparcamiento y el campo de fútbol y subordinado a la poderosa volumetría del polideportivo cubierto, debe operarse esencialmente desde sus vacíos, desde el espacio público intermedio.
 La condición longitudinal del área de actuación, la cercanía del campo de fútbol, la continuidad del circuito de running y el paso hacia el bike-park, la incorporación del volumen de los vestuarios existentes en la solución, y la ineludible condición de nuevo acceso al complejo deportivo municipal, nos hacen tomar la decisión de transformar el nuevo edificio en una estructura extensiva entendida como “promenade” a lo largo de la cual se desarrolla el nuevo programa cultural. Es en este nuevo paisaje donde se propone un nuevo modo de leer, al aire libre, fuera de los edificios. Leer, escuchar o jugar bajo la cubierta textil, o asomarse a la nueva laguna, o ver un partido de fútbol, son parte del mismo paisaje; comparten esta franja intermedia y conviven en ella.
Los elementos textiles, que en principio no son figuras relevantes, nos permiten escapar de la estricta geometría asociada al módulo funcional de la planta, y nos acercan a la libertad volumétrica del polideportivo municipal. Y así, buscando la complicidad del polideportivo cubierto, el edificio despliega una gran envolvente roja que excede los límites físicos de la actuación, saliendo a recibir al ciudadano en el anodino aparcamiento y resolviendo la diferencia de cota con el campo de fútbol.
El volumen prismático de la biblioteca bajo la cubierta roja se desarrolla en dos plantas. Su sencillez pretende dotar de gran flexibilidad de uso a los espacios de la biblioteca que se abren al este y huyen del sol de poniente. En la planta inferior se distribuye el área de recepción y los espacios destinados al público infantil y juvenil ligados con los nuevos espacios exteriores de relación, mientras que en la planta primera se distribuye la sala general de la biblioteca. La sala de estudio vuela sobre los espacios de relación exterior y vincula la biblioteca con las nuevas salas polivalentes a través de una pasarela exterior.
Para la construcción del centro se propone la ejecución de un entramado portante metálico combinado con un sistema prefabricado de paneles de madera contralaminada de pino sobre un sótano de hormigón.
Las fachadas sur y este se construyen a base de vidrio de control solar y aislamiento térmico y una capa textil exterior sobre la estructura metálica que envuelve estas fachadas, siendo parte de su superficie móvil para adaptarse a las condiciones del asoleamiento estacional. Gracias a este simple elemento bioclimático conseguimos diluir el límite entre el exterior y el interior, extendiendo el confort climático del edificio hacia el espacio público generado.
Las tecnologías activas de acondicionamiento térmico previstas combinan, en verano, el sombreado de las fachadas con la ventilación por desplazamiento asistida por la refrigeración adiabática mediante cuatro chimeneas de enfriamiento ubicadas en la fachada oeste. En invierno, la calefacción se consigue mediante una batería de placas orientadas a sur ubicadas sobre la sala polivalente que alimenta el suelo radiante.
Este conjunto de soluciones constructivas, sistemas pasivos y técnicas activas de control ambiental, permitirán alcanzar la calificación energética exigida y reducir ostensiblemente los consumos energéticos del edificio en su proceso de fabricación disminuyendo la huella ecológica del futuro centro cívico.